miércoles, 26 de julio de 2017

Sobre retos ambientales

En general, las naciones con mayor estabilidad económica son las que tienen mayor capacidad para conservar los ecosistemas.

Así, los ecosistemas en buen estado se convierten en parte importante de su patrimonio.

Estas naciones invierten presupuestos sumamente altos en el financiamiento de estudios científicos. Como he mencionado ya muchas veces, "no se puede cuidar lo que no se conoce".

Los tercermundistas y sus activistas asociados, claman por la conservación de los ecosistemas a costa de su planta productiva -agricultura, industria y servicios-. Eso no lo hace ninguna nación desarrollada, no nos chupamos el dedo en "AmbienteMente Friendly. México".


Es posible que antes de que el hombre pusiera un pie sobre esta Tierra, los incendios forestales eran mucho más extensos y devastadores. Una vez que iniciaban, no había nadie que se preocupara por sofocarlos.

El problema ahora, es que la humanidad en toda su historia, ha sustituido ya el 50% de la superficie forestal original por áreas urbanas, zonas industriales, zonas agrícolas, zonas ganaderas, vías de comunicación, entre otras actividades.

Por si fuera poco, las zonas boscosas que se conservan, tienen ya un estado de degradación considerable, de manera que cualquier pérdida de superficie boscosa nos pone los pelos de punta. Algo parecido a un alpinista que observa cómo su cuerda se está rompiendo y sin saber si podrá alcanzar un lugar seguro antes de caer al abismo.

Afortunadamente para todos, los ingenieros agrónomos y los ingenieros ambientales, ayudados por los modernos avances en IoT, TIC, interpretación de imágenes de satélite, OGM y demás, estamos preparados para enfrentar esta y otras situaciones que ya estamos avistando en el horizonte y diseñando las estrategias de acción.

Ya hemos comentado en este espacio sobre algunas calamidades iguales o peores que el cambio climático o la deforestación. Sabemos que durante este siglo 21 se agotarán las reservas minerales de fósforo (roca fosfórica) en el mundo, pero tenemos la tecnología para recuperar el fósforo en solución de las aguas residuales y del mar por métodos biológicos. Sabemos también que la población humana alcanzará los 9500 millones en 2050 y 12500 millones al finalizar el siglo, de manera que la demanda de recursos lejos de bajar, estará apenas alcanzando su máximo histórico. Los ingenieros de todas las ramas, tenemos en nuestros hombros la responsabilidad de sostener la generación de estos recursos durante unos 500 años, hasta que la población humana vuelva a cruzar el nivel actual de 7325 millones de personas, pero ya en una tendencia descendente.

En este reto solo tenemos una oportunidad, o sea que no podemos fallar, es en este aspecto, un reto incluso mayor que poner un hombre en la Luna o en Marte.

Los amigos ambientalistas, algunos de ellos sumamente majaderos para conmigo, no tienen la menor idea de lo que estoy diciendo. Pero afortunadamente no serán ellos los encargados de pilotar la nave.

#nfjh #miguelonob

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