miércoles, 27 de septiembre de 2017

La izquierda se despide del gobierno de la CDMX

Las estrategias endebles de la izquierda mexicana, no son una novedad. La inconsistencia de sus estrategias, son parte de esa tradición.

Muy temprano a la entrada del gobierno del presidente Ernesto Peña Nieto, la señora <profesora??¿¿> Elba Esther Gordillo fue severamente castigada con cárcel, gracias a su apoyo al partido acción nacional (PAN) antes y durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón. Como sabemos, el sindicato nacional de profesores -SNTE- es una figura, que como todos los sindicatos mexicanos, se dedica primero al mercado de votos y nunca a mediar en las relaciones obrero - patrón, su función teórica. Pero así funciona lo que en México se conoce como democracia, un sistema político severamente criticado por Aristóteles por carecer de fuerza para cristalizar acuerdos y lograr el bienestar del pueblo. Pocos meses después, se da la expulsión pacífica por parte de la policía -sin armas- y violenta por parte de los manifestantes, los supuestos profesores que ocupaban la plancha del Zócalo de la ciudad de México, con la demostración de que ninguno de los detenidos estaba adscrito a la SEP o perteneciera al SNTE. A partir de entonces y hasta 2016, estos grupos se replegaron a Oaxaca y Chiapas, donde mantuvieron cerradas las escuelas e incluso realizaron una gran movilización cerrando carreteras y sitiando la ciudad de Oaxaca durante varios meses de 2016. El gobierno federal sin dejar de presionar, haciendo acto de presencia, logró que estos manifestantes -vándalos- se replegaran y en el ciclo escolar 2016-2017 se cumpliera por primera vez al 100% con el ciclo escolar completo -200 días de clases- en el estado de Oaxaca. Apenas había celebrado el titular de la SEP -Aurelio Nuño- esta situación en los primeros días de septiembre de 2017, cuando sobrevino el gran terremoto de 8.1 grados Richter que causó graves daños en Oaxaca, Chiapas y Tabasco. Con la inercia que llevaban en la recuperación de espacios de poder en aquella región sureña de México, los miembros del gabinete federal se apresuraron a estar presentes en las zonas devastadas, vimos con insistencia a Miguel Angel Osorio Chong <Gobernación>, Luis Videgaray <Relaciones Exteriores>, José Antonio Meade <Hacienda>, Gerardo Ruíz Esparsa <Comunicaciones y Transportes>, Aurelio Nuño <Educación> y Salvador Cienfuegos <Defensa Nacional> asistiendo en las labores de rescate y reconstrucción. Se ha insistido en evitar que los caciques locales tomen bajo su control el reparto de víveres y los apoyos para la reconstrucción. Incluso, el gobierno federal anunció que los apoyos para la reconstrucción se van a canalizar directamente a la cuenta bancaria del beneficiario, cortando de tajo cualquier intento de condicionar o diezmar el apoyo que recibirán los afectados. En toda esta serie de acontecimientos, se hace claro que las vías de acción de la izquierda no han hecho más que diezmar su legitimidad. El apoyo popular de Oaxaca se les fue al estrangular sus, de por sí precarias, vías de comunicación y sobre todo, al estrangular el abasto de víveres a la ciudad de Oaxaca por varios meses. Ahora solicitan el apoyo de esta misma gente, estrategia endeble por demás.

El idilio de la izquierda mexicana con la comunidad intelectual y la más numerosa comunidad intelectualoide del sur de la ciudad de México, comenzó en 1997 con el triunfo electoral de Cuahutémoc Cárdenas. La cosa iba funcionando más o menos bien hasta la salida de Andrés Manuel López Obrador del gobierno de la ciudad en 2006 y la llegada de Miguel Angel Mancera en 2012. Bueno, desde un poco antes, cuando forzaron la a Marcelo Ebrard a cambiar su proyecto de introducir tranvías por el poco menos que asqueroso proyecto de Metrobús. Marcelo Ebrard era un gran conocedor de la problemática de la ciudad de México, con más de treinta años de experiencia. Pero el gobierno de Miguel Angel Mancera lo corrió cual vil ladrón, para dar entrada a los, ahora sí, ladrones profesionales. Las acciones de la izquierda <PRD, partido de la revolución democrática> en la ciudad de México han ido socavando el apoyo popular. La constitución de la ciudad de México otorgando demasiados derechos a los grupos LGBT <gays, prostitutas, antros>, ambientalistas, y otros que vandalizando y violando la ley, obtienen derechos en lugar de ser castigados, como marca la ley. Mientras que los ciudadanos que conocemos el reglamento de tránsito, estamos trabajando y no violamos los derechos de los demás, tenemos que guardar nuestro auto por el penoso programa "hoy no circula", podemos ser víctimas de chantaje si alguna vieja loca nos acusa por tocarle sus zonas erógenas dentro de un vagón de metro o podemos ser severamente castigados si nuestros hijos maltratan al "hijo" adoptivo de una pareja gay en la escuela <nada sucede si el maltratado es hijo de un matrimonio no gay, ya se ve de qué lado está la intolerancia>. Ahora que Cuahutémoc Cárdenas ha ido envejeciendo y la izquierda se va quedando sin su líder moral, Andrés Manuel <AMLO> ha tomado su lugar, aunque con mucho más diezmada autoridad moral y tomando decisiones cada vez más caprichosas, menos pensadas y más devastadoras del apoyo popular. Pocos días antes del sismo del pasado 19 de septiembre (2017), AMLO tomó la decisión casi unilateral, de privilegiar la candidatura de Claudia Sheinbaum para el gobierno de la CDMX en las próximas elecciones de 2018. En este proceso, desdeñó la, por mucho, más robusta figura de Ricardo Monreal, granjeándose si no enemistades, sí una serie de desacuerdos bastante bien fundamentados. La naturaleza tampoco ha sido benévola con AMLO poniendo la prueba de fuego a su caprichosa decisión, el terremoto de Axochiapan, Mor., el pasado 19 de septiembre derrumbó la escuela Enrique Rébsamen, ubicada en la delegación Tlalpan, de la cual es jefa Claudia Sheinbaum, dejando al descubierto una serie de recomendaciones que los directivos desacataron, en el sentido que el edificio no reunía las condiciones estructurales mínimas necesarias para albergar una escuela. Ahora, la ya de por sí débil candidatura de Claudia Sheinbaum, deja sin posibilidad alguna de triunfo al partido Morena, de la izquierda, liderado por AMLO, para el gobierno de la ciudad de México. Dicho sea de paso, esta era la única candidatura para Morena que le estaba casi guardada y garantizada, ellos mismos se negaron la posibilidad de triunfo. Ahora queda la contienda por el gobierno de la ciudad de México entre el candidato de la Alianza por México y el PRI <partido revolucionario institucional>. Este último partido no tenía en sus planes cercanos contender fuertemente en esta entidad, pero la naturaleza sísmica del terreno y la naturaleza autodestructiva de la izquierda mexicana, combinadas, le hacen un llamado para posicionarse como segunda fuerza electoral, si no es que, para hacerse con el triunfo en esta entidad.

A veces, una acción autoritaria o prepotente puede ser la diferencia entre un desastre y un buen desempeño. La izquierda tiende a criticar de manera exagerada cualquier actitud prepotente de la autoridad y aplican esa misma lógica en sus decisiones, lo cual desemboca en gobiernos con poca o nula autoridad, sumamente manipulados por grupos de vándalos y con pocas acciones que le granjeen el apoyo popular. Esto es totalmente contradictorio con su discurso, en el cual prometen gobernar para el bienestar del pueblo.

#nfjh #miguelonob

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